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lunes, 18 de julio de 2016

Julio 2016


Julio 2016

Hubo un momento clave en mi infancia en el que, noche tras noche, soñaba que, dando un pequeño salto, podía volar. 
No sé cuando exactamente pero dejé de soñar con ello.
Quizá fue porque mi cabeza prefirió asimilar la vida o porque preferí seguir volando pero , esta vez, despierta...

Vuelo, una fuerza invisible me mantiene lejos del suelo.
Así es como mi mente aligera peso, descansa.
Vuelo y convierto realidades en cuentos y sueños en realidades.
Sin cuerdas, sin malla...
La caída siempre es dolorosa.

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